LA PÉRDIDA DE PREDADORES EN EL HEMISFERIO NORTE ESTÁ AFECTANDO LA SALUD DE LOS ECOSISTEMAS

por Silvia Soto

ScienceDaily, 9 de abril de 2012                                                                                         Traducción: Silvia Soto

 Una encuesta sobre la pérdida de grandes predadores en el Hemisferio Norte, particularmente lobos, concluye que las actuales poblaciones de alces, ciervos  y otros grandes herbívoros exceden sus niveles históricos y están contribuyendo al deterioro de sus ecosistemas.

La investigación, publicada recientemente por científicos de la Universidad del Estado de Oregon, examinó 42 estudios hechos en los últimos 50 años.

Encontró que la pérdida de los mayores predadores en los ecosistemas boscosos ha permitido el gran incremento de las poblaciones de ungulados, debilitando el crecimiento de árboles jóvenes y reduciendo la biodiversidad. Esto además contribuye a la deforestación y resulta en menos captura de carbono, un problema potencial con el cambio climático.

“Este problema no sólo afecta Estados Unidos y unos pocos parques nacionales,” dice William Ripple, un profesor de ciencia forestal de la Universidad del Estado de Oregon y autor principal de la investigación. “ Los datos desde Canadá, Alaska, Yukon, Norte de Europa y Asia están todos mostrando resultados similares. Hay evidencia consistente  de que grandes predadores ayudan a mantener controladas las poblaciones de grandes herbívoros, con un efecto positivo sobre la salud de los ecosistemas.”

Las densidades de grandes mamíferos herbívoros fueron seis veces mayores en areas sin lobos, comparando con aquellas en las cuales los lobos estaban presentes, concluyeron los investigadores. Además descubrieron que las combinaciones de predadores, tales como lobos y osos, pueden crear una importante sinergia para moderar el tamaño de las poblaciones de grandes herbívoros.

“ Los lobos pueden proveer comida que los osos carroñean, contribuyendo a mantener una población saludable de osos,” dijo Robert Beschta, un profesor emérito de la Universidad del Estado de Oregon y co autor del estudio. “Los osos luego predan jóvenes alces  o ciervo –en Yellowstone más crías jóvenes de alce son muertos por osos que por lobos, coyotes y pumas combinados.”

En Europa, la coexistencia de lobos con linces también resultó en menores densidades de ciervos que donde hubieron solamente lobos.

En años recientes, los investigadores de la  Universidad del Estado de Oregon han liderado esfuerzos para comprender de qué manera los grandes predadores ayudan a bajar los niveles de poblaciones de herbívoros, mejorando el funcionamiento del ecosistema y además modificando el comportamiento de los herbívoros cuando se sienten amenzados por predadores- un aspecto importante al que ellos llaman “la ecología del miedo.”

“En sistemas donde quedan grandes predadores, ellos parecen tener un rol muy importante: el mantenimiento de la biodiversidad y la productividad de las comunidades de plantas nativas, de este modo conservando ecosistemas sanos,” dice Beschta. “Cuando la apreciación  del rol de los grandes predadores sea completa, podrá permitir a los funcionarios reconsiderar algunos de sus supuestos  sobre manejo de vida silvestre.”

En Idaho y Montana, cientos de lobos son muertos ahora en un intento de reducir conflictos con los ganaderos e incremetar las manadas de ungulados.

“Para entender cuantos lobos son necesarios en ecosistemas manejados hacen falta más estudios,” dijo Ripple. “Es posible que los lobos necesiten ser mantenidos en densidades poblacionales suficientes antes de que veamos sus efectos resultantes sobre los ecosistemas.”

“La preservación o recuperación de grandes predadores podría representar una importante necesidad para la conservación, para ayudar a mantener la resiliencia de ecosistemas boscosos del hemisferio norte, “ concluyeron los investigadores, “especialmente frente a un rápido cambio climático.”

Anuncios